Los mercados globales cerraron 2025 de manera constructiva, a pesar de la persistente incertidumbre en torno a la política monetaria y los acontecimientos geopolíticos. Tras un inicio de año volátil, el sentimiento de los inversores mejoró de forma significativa en la segunda mitad, respaldado por datos macroeconómicos resilientes y expectativas de una mayor relajación de las políticas monetarias.
Para los inversores basados en euros, el factor macroeconómico más influyente del año fue la fuerte apreciación del euro. Aunque los mercados globales registraron avances en términos locales, gran parte de esas ganancias se vieron reducidas al convertirlas a euros. En consecuencia, la cobertura de divisa se convirtió en una de las herramientas más efectivas para preservar las rentabilidades y capturar plenamente la fortaleza de los mercados globales.
Los mercados de renta variable tuvieron un año notablemente positivo, marcado por un cambio en el liderazgo regional. Tras varios años de dominio estadounidense, el rendimiento se diversificó: los mercados emergentes, Europa y Japón superaron a Estados Unidos. El Banco de Japón mantuvo su postura monetaria pese a que el mercado esperaba una subida de tipos, argumentando un débil PIB del tercer trimestre, aunque con un impulso sostenido en los salarios. Por su parte, la Reserva Federal recortó los tipos en 25 puntos básicos y señaló un enfoque más dependiente de los datos en adelante. Los sólidos indicadores del mercado laboral estadounidense—incluido unas ofertas de empleo superiores a lo previsto—sugieren que los mercados podrían estar sobreestimando el ritmo de futuros recortes.
En el ámbito de las inversiones alternativas, la Infraestructura Global destacó como un activo sólido y estable, superando notablemente al sector inmobiliario general. En los mercados de crédito, la búsqueda de rentabilidad impulsó buenos resultados en la deuda soberana emergente y en el high yield global, ya que los inversores priorizaron el “carry” frente a posiciones más defensivas. En general, el crédito superó a la deuda soberana, con el crédito corporativo estadounidense de alta calidad ofreciendo oportunidades especialmente atractivas gracias a unas rentabilidades totales competitivas. En contraste, los bonos gubernamentales europeos finalizaron el año prácticamente plano.
En este contexto, el fondo Pensions Caixa 2, F.P. obtuvo una rentabilidad positiva del 6,3% en 2025. En el periodo de cinco años, el fondo alcanzó una rentabilidad anualizada del 5,7%, situándose por encima del objetivo a largo plazo del 5,3% (Euribor + 3,5%) y de la inflación (4,2%). Es importante destacar que el fondo continúa situándose entre el 5% de los fondos de pensiones con mayor rentabilidad en España tanto a 5 como a 10 años dentro de los Sistemas de Empleo y Asociados. Este buen desempeño constante subraya la resiliencia y la eficacia de su estrategia de inversión a largo plazo.
En resumen, el fondo Pensions Caixa 2 continuó mostrando un progreso sólido a lo largo de 2025, ofreciendo resultados alineados con sus objetivos a pesar de un entorno de mercado complejo. Dado que se espera que los mercados sigan siendo dinámicos y sensibles a la evolución de la política monetaria, las perspectivas a medio y largo plazo continúan siendo favorables para los inversores con estrategias bien diversificadas. El historial consistente del fondo refuerza la solidez de su enfoque centrado en generar valor a largo plazo.
